MCMLXI

Desde el patio ascendía -cual chimenea encendida- un teatrillo de voces infantiles tras el cancionero popular. Todo se había iniciado un día 7, acabando el invierno. Mucho después -oculta tras el murmullo del agua- la lectura susurrante del pez divergente: ciencias o letras. Ciencias para subsistir, letras para malvivir.

MGJuárez
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Venganza a píxeles

MICROCUENTO I, por Flavia Company-edición julio’12-

Tras veintitrés años volvía a la isla. Este reencuentro con los mismos lugares tenía otro matiz, intenso y de autenticidad. Ahora era yo quien conducía por interminables carreteras secundarias hasta los poblados más bellos, decidiendo dónde y cuándo había que hacer fotografías.

Y las hice.
Como también decidí –finalmente- enviárselas sin retocar.
Al otro lado del mundo las recibiría un hombrecillo triste, ajado, de cabellos raídos y rostro perdido. Para poder verlas detalladamente se acercaría tanto a la pantalla que no podría evitar precipitarse en la misma y caer por aquel acantilado donde transcurría el más hermoso de los atardeceres.